Y ya llega la Semana Santa,
cada uno lo siente de manera diferente,
dependiendo de las raíces que tengamos
de lo que nos han enseñado,
de lo que hayamos mamado
sentido y vivido.
Y todas estas formas de vivir,
no solamente se hacen individuales
sino que cada una de ellas nos definen,
y nos hace que tengamos respeto los unos y los otros.
Hoy Domingo de Ramos, y ya se acerca el jueves Santo.
Pero no voy a hablar de esto,
voy a contar algo sobre esos pequeñitos,
que finalmente son los reyes de mi casa
y de las vuestras .
En mi casa, reinan una princesita y ya todo un rey,
este año será diferente, pero no menos interesante.
Él ya sabe que esto es fantasía
pero que ese mundo de fantasía, alegría y emociones
seguirá reinando, aunque sepa que no existe
hace dos años y muy calladito.
No existe, pero él se lo ha llevado
y ahora es nuestro complice
de esa princesita, que se aferra a nosotros
y a todos estos sentimientos tan maravillosos,
alegría, y sobre todo y por encima de todo
su imaginación vuela por todos
los lugares que nosotros ni siquiera imaginamos
pero que años atrás si los tuvimos.
Ahora él se ha vuelto del otro lado,
y le encanta, se siente mayor y además
nos sitúa en su propia vivencia
en la de ella, hay que seguir manteniéndola,
y decide como hacerlo.
Él ha pasado de un momento de aletargo
lo se ya, esto no existe
pero me lo callo, es mejor así,
hasta que su mente crece y decide decirlo,
cuando nos lo expresa, el se da cuenta que
ya lo sabíamos y entonces vuelve otra magia
si existe otra, el lo agradece y
se hace tan consciente que decide unirse a
nosotros, disfrutar sus emociones, su alegría
su sonrisa, su nerviosismo.
Y él hará como que no sabe nada ante su princesa.
Esto es lo más hermoso que existe,
y entonces se produce algo tan maravilloso
ya no somos dos para pensar, somos tres
hermoso es y maravilloso es,
y sin quererlo hemos creado magia.
Muchas veces, me han dicho
que hay edades para todo,
que hay que contarles y explicar
y es cierto, pero no con esto.
Nosotros nos revelamos contra esto,
porque entonces no sería contar con él
su individualidad, su inteligencia
y sus sentimientos.
Y alegría sentimos de haber actuado así
porque este es el resultado
todos tenemos un tiempo,
y si nos cortan las alas
no aprenderíamos como deberíamos.
Este es el momento, de esconder
y hacer juegos de pistas
para que ellos encuentren sus huevos
de chocolate, pero con una gran diferencia,
él sabe lo que hay y ella no
pero lo van a vivir los dos con emoción,
con alegría e imaginación,
pero sobre todo juntos,
y con algo muy importante
que es el respeto hacia los demás.
Nunca me cansaré de decirlo,
¿Hay algo más bonito que esto?
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